Postres mesa dulce. Última parte

Galletas Linzer

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He perdido la cuenta de las veces que he hecho estas galletas y es que desde que las hice por primera vez se han convertido en todo un clásico en mi casa. Son tan tiernas y crujientes…..!! y si a eso le sumas que estéticamente son bonitas y que se tarda poco tiempo en hacerlas, pues como que a mí me tienen el corazón ganado, sinceramente. Os cuento como hacerlas y os aconsejo que hagáis de más porque desaparecerán antes de que os deis cuenta 🙂   

Para unas 20 galletas (40 mitades) :

125 g harina

75 g mantequilla  

40 azúcar glass

15 g almendra molida

1 yema de huevo

1 pizca de sal

extracto de vainilla

azúcar glass para espolvorear

Para el relleno:

mermelada de fresa

Comenzamos mezclando en un recipiente la harina tamizada junto con la almendra molida, la pizca de sal, el azúcar glass y la mantequilla muy fría cortada a dados. Con las yemas de los dedos vamos a mezclar los ingredientes hasta que obtengamos una masa arenosa. Añadimos la yema de huevo y la vainilla y seguimos mezclando hasta lograr una bola de masa. No hemos de amasarla como si fuéramos a hacer pan. Hemos de mezclar sólo hasta que cohesione.

Envolvemos la bola en papel film y metemos en el frigo 1/4 h. La sacamos y dividimos en dos para hacer la base y la tapa. Colocamos cada mitad entre dos hojas de papel vegetal y estiramos con un rodillo hasta conseguir un grosor de un centímetro aprox. Dejamos reposar en el frigo para que endurezca ya que así a la hora de cortar las galletas nos resultará mucho más fácil. Con ayuda de unos cortadores vamos a ir formando las galletas y las colocamos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal o sobre un tapete fiberglass. Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Mientras alcanza la temperatura metemos la bandeja de galletas en la nevera para que endurezcan y así cuando hayan de hornearse no dé tiempo a que se deformen con el calor.

Una vez horneadas las dejaremos enfriar en una rejilla para que enfríen por todos lados igual y queden crujientes. Si no lo hiciéramos así la base de la galleta se humedecería al formarse condensación en la base mientras se enfría.

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Para montar las galletas pondremos una pequeña porción de mermelada en el centro de la galleta base. Espolvoreamos con azúcar glass la galleta que hace de tapa y colocamos sobre la otra. Presionamos ligeramente para que se peguen y ya las tenemos listas. 

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Son tan cucas que da hasta pena comerlas. Sin embargo, yo que no tengo compasión ninguna, me voy a lanzar a por la primera antes de quedarme sin 😉

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Shots o Shooters

IMG_8823 (2)En mi opinión, presentar los postres en vasitos, además de práctico resulta atractivo y original ya que nos permite multitud de combinaciones a cual más divertida. A modo de orientación os comento que podemos utilizar, por ejemplo, trozos de bizcocho, de donuts, de brownie, galletas… para hacer la base; cremas de queso, de vainilla, de limón, helado, yogur… para la capa intermedia; mermelada, coulis de frutas, siropes…. para darle un toque  y finalmente frutas en trozos, sprinkles, macarons, frutos, secos, crocantis, merenguitos, frutas del bosque….para la decoración final. Se trata de echarle imaginación.

Los que os presento hoy están hechos teniendo en cuenta ingredientes que no necesitan conservación en frío y se componen de una base de crumble de galleta, crema de vainilla que más abajo os explico y unas frambuesas para darle una nota de color. No son mi fuerte las frambuesas por su acidez pero creo que la combinación con la crema fue acertada.

Los ingredientes que necesitamos son:

Para la base:

1 paquete Galletas tipo “digestive”

80 g mantequilla a punto de pomada

Para la capa intermedia:

200 ml leche

50 g harina

150 g azúcar glass

250 g mantequilla a temperatura ambiente

1 cdta esencia de vainilla

Para la decoración:

frambuesas

Comenzamos preparando  la crema de vainilla y para ello vamos a desleír la harina en la leche tibia, con varillas o con batidor, asegurándonos de que no queden grumos y la ponemos a calentar al fuego medio sin dejar de remover hasta que espese. Una vez haya espesado seguimos un minuto más para que la harina se cocine y no sepa a crudo. Aquí hay que darle rápido para que no se pegue al fondo. Reservamos en un recipiente y cubrimos con film a piel, es decir, bien pegado a la crema para que no se reseque la superficie. Ha de enfriar por completo a temperatura ambiente. Después con una batidora de varillas eléctrica batimos la mantequilla junto con el azúcar a velocidad media-baja durante un par de minutos y seguidamente le añadimos la crema que habíamos preparado y la vainilla. Batimos un minuto más a la misma velocidad y ya la tenemos hecha.

Es una crema suave y sedosa y, lo mejor de todo, que no necesita conservación en frío. Perfecto!!! 

Para hacer la base vamos a triturar las galletas junto con la mantequilla con ayuda de un triturador o robot de cocina. Preparamos las frambuesas.

Para el montaje  pondremos una capa de crumble de galleta, de un par de centímetros, a continuación y con ayuda de una manga pastelera (preferiblemente) rellenamos con la crema. Os digo preferiblemente porque es más práctico y el resultado final es más limpio que si se rellena con una cuchara.

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Finalmente adornamos con unas frambuesas y presentamos con una cuchara de madera atada con un cordel rústico.

Tartaletas

IMG_8805 (1)Cómo me gustan las tartaletas!!! son tan…versátiles!! Las puedes rellenar y decorar como quieras porque siempre resultan muy coquetas. Para hacer las que os presento hoy  me inspiré en los clásicos Mince Pies (tengo intención de publicarlos más adelante) con la única diferencia de que yo utilicé como relleno una mermelada de arándanos casera. Me pirran los arándanos!!! Y creedme si os digo que fueron todo un éxito. No son nada complicadas de hacer. Queréis comprobarlo? Pues venga que comenzamos.

Para la masa necesitamos:

300 g harina 

150 g mantequilla fría

75 g azúcar glass

2 yemas de huevo

1 pizca de sal

25 ml leche 

Para el relleno:

250 g arándanos

75 g azúcar

unas gotas de zumo de limón

Para hacer la masa de las tartaletas echamos en un recipiente la harina junto con el azúcar glass, la pizca de sal y la mantequilla cortada en dados y mezclamos con las yemas de los dedos  hasta que consigamos una especie de migas. Añadimos la yema de huevo  y mezclamos. Finalmente agregamos la leche y continuamos mezclando pero sólo hasta que cohesione la masa. Hacemos una bola, envolvemos en papel film y metemos en el frigo durante 1/4 h.

Colocamos un trozo de papel vegetal en el fondo de las cavidades de un molde. Con un cortador de galletas de borde ondulado vamos a ir cortando la masa e iremos colocando los discos en esas cavidades, adaptándolos a las paredes del hueco. Cortaremos también las estrellas con un cortador pero las haremos más finas. Pinchamos la base de las tartaletas con un palillo y las metemos de nuevo en el frigo hasta que tengamos el horno precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo.

Ojo! que las galletas de estrella al ser más finas con 10´o menos bastará. Hay que estar muy pendientes porque se queman enseguida. Retiramos del horno, dejamos enfriar en el molde unos minutos y seguidamente las colocamos con cuidado sobre una rejilla para que enfríen por completo.

Para hacer la mermelada pondremos a cocer los arándanos junto con el azúcar y unas gotas de zumo de limón a fuego medio hasta que se consuma el jugo resultante, sin dejar de prestarle atención para evitar que se pegue al fondo. Queremos que tenga una textura consistente pero a la vez sea suave y melosa.

Rellenamos las tartaletas con la mermelada y sobre ella colocamos la estrella de galleta. 

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NOTAS:

*Otra forma de hacerlas es rellenando la tartaleta cruda con la mermelada, colocar la estrella de galleta y hornear. Pero en este caso, como debía prepararlas con dos días de antelación, corría el riesgo de que la tartaleta se humedeciese con la mermelada. Así que la mejor opción era prepararlas en dos tiempos. 

Cupcakes de vainilla

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Mmmmmm xD, estas mini magdalenas con crema de vainilla son lo más!! Antes de comenzar os voy a contar una anécdota que me sirvió para no cometer jamás el mismo error. Pues bien, la mitad de estos cupcakes debían haber sido decorados con una crema de fresa. Cuando ya la tenía preparada, rellené la manga pastelera a la que había colocado una boquilla de estrella abierta para darle forma de rosa. Hasta aquí todo bien. Qué pasó? Que por descuido metí la manga pastelera en la nevera cuando no debí hacerlo ya que esa crema contenía una parte de mantequilla que al enfriar endurece resultando imposible que salga por la boquilla. Y si la dejas templar se corta, no porque se estropee sino porque pierde la textura que debe tener. Y eso es lo que ocurrió. Esa mañana, mientras preparaba yo tan afanosa la mesa dulce y me dí cuenta de que no podía utilizar la crema de fresa…. puse el grito en el cielo, creo que me oyeron a 500 km. Diooos, había 50 cupcakes para adornar y una crema de fresa inservible!!! Momento de bloqueo, sin embargo la suerte estaba de mi lado porque había preparado bastante crema para los de vainilla y  para los de chocolate, así que la solución estaba en aprovecharlas.  En fin que de errores se aprende, bueno en este caso fue por descuido porque mira que lo sabía peroooo……. cosas que pasan!

Os cuento como prepararlos. Necesitamos:

Para las magdalenitas:

275 g harina

275 g azúcar

4 huevos “XL”

150 ml aceite girasol

150 ml leche entera

1 chda extracto de vainilla

Para la crema de vainilla:

200 ml leche

50 g harina

150 g azúcar glass

250 g mantequilla a temperatura ambiente

1 cdta esencia de vainilla

Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo.

En un recipiente y con unas varillas vamos a mezclar el aceite con el azúcar, añadimos los huevos uno a uno sin dejar de batir, agregamos la esencia de vainilla y finalmente la harina tamizada junto con la levadura. Colocamos las cápsulas en los moldes y rellenamos con la crema hasta cubrir las 2/3 partes de su capacidad. Horneamos en la rejilla central entre 12 y 15 minutos aprox.

Retiramos del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. 

La crema que preparé es la misma que la que hice para los shots que más arriba os he mostrado. Eso sí, no adornéis los cupcakes hasta que estén completamente fríos, de lo contrario la crema se derretirá.

Rellenamos una manga pastelera a la que habremos colocado una boquilla redonda, colocamos en vertical sobre el cupcake y vamos formando un círculo con movimiento ascendente.

Finalmente colocamos un mini corazón de fondant pintado con colorante en polvo dorado. Al ser colorante en polvo hemos de mezclarlo con unas gotas de bebida con alcohol (ron, ginebra…) para que se adhiera al fondant y le de brillo. 

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Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. Con esta entrada finaliza la presentación y modo de elaboración de los postres de la mesa dulce.  Espero que os haya gustado y que os animéis a hacer alguna cosita. Hasta la próxima!!

Ali

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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