Turrón de guirlache

Quedan dos semanas para que llegue la Navidad, ayyyy….. qué ganitas!!  Aunque… estaréis conmigo de que en que los supermercados se adelantó hace ya un par de meses, eh que sí? Cada año antes.  Y es que recuerdo exactamente que fue a primeros de octubre cuando empezaron a verse los primeros dulces navideños. Y recuerdo también haberme tirado como veinte minutos, sin exagerar eh…. observando con cara de moderna la gran variedad de turrones que tan bien colocaditos ocupaban su lugar en los estantes. Los había de infinidad de sabores y entre mí pensaba pero vamos a ver….. esto?  esto que es? como que turrón de mojito? Y turrón de gin tonic?  Desde el cariño lo digo, se está llegando a un punto en el que con tanto innovar los clásicos están pasando a un segundo plano y a perder su esencia. Ya puestos, porqué no hacerlos de sabores salados como un turrón de lentejas con chorizo o de espaguetti a la carbonara por ejemplo…. ui uiiiiiii que no quiero dar ideas, sería horroroso!! 🙂 Fuera bromas, no quiero decir con esto que no estén buenos, seguramente están riquísimos, no los he probado,  pero es que lo veo raro,  no sé…..  o quizá la rara sea yo.  Aunque también pienso que es porque no soy muy fan de ellos, pues aun siendo muy golosa me resultan demasiado dulces. Sin embargo, si hay uno que nunca falta en mi casa  esos días es el clásico de guirlache. Este sí….  este sí que me gusta. Es fácil de hacer y no requiere de mucho tiempo. El secreto para que nos salga de diez está en conseguir un punto de dureza crujiente y no como un pedrusco… no vaya a ser que nos dejemos los piños al primer mordisco 🙂 Para ello,  es necesario que predomine la almendra y no el caramelo. No hace falta que os diga que a la hora de preparar el caramelo hemos de ir con precaución y poniendo los cinco sentidos porque como  sabéis es un arma de destrucción masiva, las quemaduras por caramelo son de lo peor. Así que… niños fuera de la cocina y a concentrarse en lo que se hace. Vais a ver qué sencillo es de hacer pero, como siempre os digo, leed previamente los pasos. Y ya por último, sugeriros que utilicéis una buena almendra, a ser posible marcona. Es el ingrediente estrella y la diferencia se nota. Va que os cuento como prepararlo, que cuanto antes lo tengamos hecho antes lo probamos 😉

Necesitamos: 

200 g de almendras marcona crudas y sin piel 

165 g de azúcar 

40 g de miel

2 cucharadas zumo naranja colado

El proceso para hacer este turrón ha de ser rápido, no podemos relajarnos ni despistarnos un segundo. Por eso, primero de todo vamos a dejar preparado el recipiente o molde donde lo vamos a dejar endurecer. No hace falta tener uno específico como el de la fotografía,  podemos usar aquellas bandejitas de aluminio de usar y tirar.  Lo engrasamos y forramos con papel vegetal. 

En cuanto a las almendras podemos usarlas con o sin piel, eso lo dejo a vuestra elección. Yo en esta ocasión voy a utilizar las que ya vienen peladas, a veces la piel puede resultar indigesta. 

Ponemos a tostar las almendras en una bandeja de horno a 170ºC con la función de grill durante unos 4 minutos aprox.  para que pierdan la crudeza. Las vamos moviendo con una espátula para que se hagan por todos los lados. Hay que estar pendientes porque se queman enseguida. También podemos comprarlas ya tostadas (sin sal) pero la ventaja que tiene el tostarlas en el momento es que conservan el aroma. Retiramos del horno y dejamos que enfríen por completo sobre el papel vegetal encima de una rejilla. 

Una vez que ya han enfriado comenzamos a preparar el caramelo. Para ello, en un cazo ponemos a calentar la miel junto con el azúcar y el zumo de naranja. Lo llevamos a fuego medio alto hasta que se derrita el azúcar y tome un color ámbar oscuro. Podemos ir girado el cazo por el mango para que se derrita por todas partes igual e incluso podemos removerlo con una espátula. Veréis que empieza a burbujear, es así. 

Hay que estar al tanto de que no se nos queme o amargará. Cuando ya lo tenemos en su punto añadimos las almendras y rápidamente las removemos para que se impregnen bien. A continuación las ponemos en el molde que teníamos preparado y las acomodamos. Este paso ha de ser muy muy rápido porque el caramelo empieza a endurecer.

Para darle un aire aún más navideño podemos decorarlo discretamente con unos sprinkles que esparciremos por encima. 

Antes de que el caramelo endurezca del todo, desmoldamos tirando del papel vegetal hacia arriba y vamos a cortar las porciones con un cuchillo afilado. Y ahora sí,  lo dejaremos endurecer por completo. 

El mejor lugar para conservarlo es envuelto en papel vegetal dentro de una caja de lata. Os durará firme y crujiente durante días. Es delicioso a más no poder. Y me juego lo que sea a que no os conformaréis con coger solo un trocito. 

Que lo disfrutéis. Un beso

Ali

CONSEJOS Y SUGERENCIAS.

*Podemos añadirle al caramelo unas semillas de sésamo o ajonjolí.

*Si encontráis obleas para turrón podéis ponerle una en la base. 

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