
Este año para el séptimo cumpleaños de Ainara y a petición suya, la tarta debía girar en torno al personaje principal de la película más taquillera del pasado año: Barbie. Como ya sabéis, fue una de las más esperadas y, al mismo tiempo que tuvo gran éxito en los cines de todo el mundo, también obtuvo opiniones de todo tipo. No he visto la película, solo algún trailer, pero he leído muchas de las críticas que recibió y, en resumidas, para quienes predecían que iba a ser una historia superficial de risas y fiesta entre muñecas, sorprendió bastante cuando de una manera inteligente y con aire cómico se trataban temas como el feminismo, los roles de género, el patriarcado… así como el daño que hacen las redes sociales mostrando una vida ideal y cuerpos perfectos. Trata también la salud mental, el sentirse perdido, la dependencia emocional, el aprender a tomar decisiones, el quererse uno mismo, etc… etc… La mayoría coincide en que es una película divertida, inteligente y con muchos puntos de humor en la que no falta fantasía.
Hay quien piensa que no es apta para niñ@s por los temas que toca, difíciles aún de comprender a esa edad. Pero, dejando eso a un lado, si tenemos en cuenta el estallido óptico donde prácticamente todo es de color rosa, así como la manera de actuar de los personajes, el vestuario, la banda sonora y esos escenarios tan bien recreados que transportan a la pura esencia de Barbie, pues…. seguramente los dejó boquiabiertos y sin pestañear durante las casi dos horas de película y que es lo que al final importa, que les dure esa infancia inocente en la que aún no tienen prejuicios, ni sienten odio, ni juzgan al prójimo…. ya tendrán tiempo de enfrentarse a los problemas que surjan a lo largo de la vida.
Os cuento como preparé esta tarta. Mirad, estaba compuesta de dos alturas. Para el bizcocho inferior utilicé un molde de 15 x 7 cm de diámetro y para el superior un molde de 12 x 7 cm. Se trataba del clásico Victoria Sponge Cake cuya receta podéis encontrar aquí. Es un bizcocho maravilloso, al que recurro cuando he de preparar tartas de varias alturas o si he de cubrirlas con fondant, ya que es consistente para aguantar peso y a la vez es muy tierno, rico y agradable de comer. Necesité hacer un par de bizcochos de cada molde para obtener 4 capas del molde más grande y 3 del pequeño. En este caso le añadí unas gotas de colorante concentrado en pasta para darle un tono rosado al bizcocho.

En cuanto al relleno, se trataba de una buttercream de merengue suizo de chocolate blanco. Esta crema es ideal tanto para rellenar como para cubrir. Rica y nada empalagosa ya que el sabor a mantequilla que suele tener la buttercream clásica se suaviza al hacerla de merengue suizo y añadirle el chocolate. Tenéis la receta aquí, solo que en lugar de chocolate negro utilicé blanco. Usé también una mermelada de fresa para el relleno, la combinación es brutal.

Entre capa y capa de relleno recomiendo dejarla enfriar en la nevera 1/2 hora para que endurezca la crema y no se aplaste con el peso del resto de capas de bizcocho y relleno.

Unos días antes dejé preparados los adornos para que se secasen. Estaban hechos con fondant. Tanto para la silueta de Barbie como para la corona me hice con unos moldes de silicona. Utilicé fondant de color ocre para la corona ya que de esta manera era más fácil teñirla con el colorante oro metalizado en crema. El corazón rosa que aparece en la corona está hecho con azúcar isomalt.

Una vez terminado el montaje del bizcocho base había que cubrirlo con las piezas de fondant rosa, de manera que encajaran y no quedasen huecos. Santa Paciencia!! 🙂 En este punto tengo que deciros que tengo una espinita clavada ya que mi idea era hacer los mismos adornos pero con papel de arroz y mucho más grandes, como si fueran volantes. Pero claro… nunca he utilizado este ingrediente, probé de hacerlos y me costaba mucho trabajarlo porque no lo dominaba y, con el tiempo en mi contra….. pues como que no era momento de experimentos, así que finalmente decidí poner los que ya tenía hechos y que también me gustaban. Aunque sinceramente, la otra idea me gustaba más. En fin, es lo que tiene….. que a veces se te ocurren ideas cuando ya es tarde y si no sabes cómo ejecutarlas pues es mejor dejarlas para otra ocasión.

Para hacer la otra altura de bizcocho seguí los mismos pasos que en el anterior.

Y para el montaje final de la tarta comentaros que, para que el bizcocho inferior aguante el peso del de arriba han de colocarse unos pilares de madera, los cuales se clavan en el bizcocho en forma de triangulo grande. Si por ejemplo hubiéramos puesto más alturas de bizcocho, pondríamos cuatro pilares en forma de cuadrado. Estos pilares los encontramos en tiendas de productos de repostería online o física. Pero también podemos utilizar pajitas de aquellas más gruesas, vamos… las que se utilizan para los mojitos.
Finalmente decoré con el resto de adornos.

Pues esto ha sido todo. Ainara muy contenta con su tarta y yo más de verla tan feliz.
Hasta la próxima. Besos
Ali
