Polos refrescantes de arándanos azules

Parece mentira que habiéndose marchado tanta gente de vacaciones apenas se note a la hora de aparcar. La mayoría de las mañanas cuando llego a la oficina puedo tirarme como unos veinte minutos buscando un sitio. De nada sirve llegar antes, vayas a la hora que vayas está todo cogido. Así que cuando, después de dar más vueltas que un corcho en un remolino, encuentras uno, por pequeño que sea, se te iluminan los ojos y dices: aquí lo meto yo aunque tenga que hacer cuarenta maniobras. Y en estas situaciones, no falla, siempre aparece de la nada esa persona que, muy dispuesta ella, se presta a darte indicaciones sin que tú se lo hayas pedido. Es todo un clásico. Que la ves que se acerca meneando la cabeza y haciendo gestos con las manos mientras te dice: tira… tira… un poco más… no tanto… no tanto…. venga, ahora gira el volante, todo…. todo a la izquierda….. ahora hacia adelante…. Que tú piensas: en serio? Es que no me va a dejar aparcar tranquila? Llamadme rara pero mira… es algo que no llevo bien, me incomoda bastante. Así que una, con la asertividad que le caracteriza, sacando la cabeza por la ventanilla le dice sonriendo y en voz alta y clara: muchas gracias de verdad, no se preocupe, puedo sola!  Pero como si oyera llover, sigue erre que erre. Podéis imaginar…. entre el bochorno ambiental, las cuarenta maniobras, la gota de sudor cayendo, la neurona cocida, el sensor de aparcamiento que no calla, la música alta y esa persona ahí… perenne sin parar de gesticular con las manos y a voz en grito: endereza… endereza… ojo!! para… paraaa! que te das.… es que te has metido mal, salte y vuelve a empezar…. Uffff, xD… qué acaloramiento!! Y cuando por fin lo consigues, por el espejo retrovisor ves que se acerca de nuevo y utilizando ese tonito guasón que se gastan los enteraos te espeta: Si no es por mí no lo metes ahí… Lo que me faltaba por oír! Grrrrrrr…. bien saben los que me conocen que tengo una paciencia infinita pero ganas no me han faltao´ de decirle: mire oiga… hágame el favor de dejarme en paz y váyase a hacer p…… (me abstengo de decir la palabra) Creo que lo más inteligente ha sido lanzarle una de esas miradas frías, inexpresivas e intimidatorias y, si es un poco listo, habrá captado el mensaje. En fin, anécdotas que no dejan de ser eso, anécdotas.

Así que, como no hay mal que cien años dure ni enfado que un helado no cure, pues hoy va a caer uno de estos deliciosos y refrescantes polos de arándanos para alegrarme el día.

Son muy sencillos de hacer pues tan solo necesitamos la fruta, unas gotas de zumo de limón y un almíbar simple que va a ayudar a suavizar la textura para que al morder no nos encontramos con un bloque de hielo, además de que van a aportarle el dulzor justo para que estén muy muy ricos. Venga que os cuento cómo hacerlos.

Para unos 6 polos:

450 g arándanos azules

150 ml almíbar (75ml agua + 75g azúcar)

1 cda. zumo de limón

Para sacarle un mayor rendimiento a los arándanos tanto en sabor como en color vamos a preparar un coulis, es decir, un puré fino. Para ello, vamos a poner los arándanos en un cazo, añadimos el zumo de limón y cocinamos a fuego medio durante unos 10´, al tiempo que aplastamos la fruta con un tenedor para extraer todo el jugo.  Es curioso que, siendo de color negro azulado, una vez cocinados se tornan de un tono rojo carmesí precioso.

Mientras eso se cocina vamos a preparar el almíbar poniendo el agua y el azúcar en un cazo y llevamos al fuego medio-alto durante un par de minutos desde que empieza a hervir y reservamos.

Una vez que los arándanos se han cocinado, los trituramos ligeramente con una batidora de cuchillas y los pasamos por un colador a una jarra para obtener un puré fino. Vertemos el almíbar y mezclamos bien. Rellenamos las cavidades de una polera y llevamos al congelador. Antes de que congelen del todo insertamos las paletinas y dejamos congelar un mínimo de 7 horas.

Con el calor que está haciendo no tendremos problemas a la hora de desmoldarlos pero, si se resiste alguno, siempre podemos podemos pasar la parte exterior del molde bajo el grifo de agua unos segundos.

Que los disfrutéis. Os dejo que se me derrite!!! 🙂 Feliz Verano

Ali

2 comentarios sobre “Polos refrescantes de arándanos azules

Deja un comentario