Cerezas de temporada

Un par de libros viejos, un paño de cocina arrugado, un puñado de cerezas en un cuenco y un deshuesador de aluminio. Muchas veces, la belleza más honesta está en esos elementos cotidianos con los que nos cruzamos cada día sin apenas reparar en ellos.

Con la imagen de hoy intento transmitir exactamente eso, a través de una estampa tan evocadora que a mí me dan ganas de arrastrar una silla y sentarme a deshuesar cerezas mientras pienso qué hacer con ellas,  tal vez una tarta… una mermelada… o, simplemente, comérmelas a puñaos´ 

Ya os he comentado alguna vez que me apasiona la fotografía y, al igual que en repostería, soy autodidacta. Tarea nada sencilla para una principiante que se adentra en este mundillo, pero bien dicen que el que la sigue la consigue y la perseverancia es mi mejor aliada. 

Para lograr la imagen que hoy os comparto he tenido que hacer muchas pruebas, cambiando de ángulo, moviendo de posición los elementos, buscando la luz adecuada… Al final, han sido bastantes intentos hasta dar con el resultado que buscaba: congelar una escena común para recordarnos que las acciones más simples de nuestro día a día son, en realidad, las más bonitas y auténticas. 

Y estoy contenta con el resultado. No se puede pedir más para el nivel en el que estoy. Pero ahí sigo, en proceso de aprendizaje. 

Que tengáis un bonito día. 

Ali

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